Condenan de difamación a cineasta uzbeka

11 02 2010

Umida Akhmedova

ARCHIVO – Esta foto de noviembre de 2009 muestra a la cineasta uzbeka Umida Akhmedova en Tashkent, Uzbekistán. (AP foto)

MOSCU (AP) — Una directora de cine uzbeka fue condenada de difamación el miércoles por hacer un documental sobre rituales de boda en el autoritario estado ex soviético, pero quedó en libertad bajo amnistía, dijeron la artista y su abogado.

Umida Akhmedova dijo que la corte en la capital de Uzbekistán, Tashkent, la encontró culpable de difamación y “ofensa a través de medios de masas”.

La película de Akhmedova, “La carga de la virginidad”, describe las penurias que enfrentan las jóvenes en la nación de mayoría musulmana durante y después de las tradicionales ceremonias nupciales, que incluyen la demostración pública de una sábana manchada de sangre tras la primera noche de bodas.

El filme nunca se ha exhibido en Uzbekistán, pero está disponible en Internet.

El juicio público de Akhmedova ante el juez Bekzod Irmatov usó una conclusión de expertos designados por el gobierno de que su cinta era “ofensiva para la nación uzbeka” y una campaña de medios que fustigó sus filmes y fotografías.

Akhmedova también dijo que los expertos evaluaron negativamente su álbum de fotos sobre la vida de los uzbekos rurales, concluyendo que las imágenes llevan a los extranjeros a pensar que Uzbekistán “vive en la Edad Media”.

Su abogado, Sergei Mayorov, dijo que el tribunal “ignoró completamente” los argumentos y evidencia que mostraban la inocencia de Akhmedova. Dijo que el juez pudo haberla sentenciado a tres años de cárcel, pero que en vez usó una amnistía para liberarla.

Las autoridades uzbekas no estuvieron disponibles para hacer comentarios.

Desde la década de 1980, Akhmedova, de 55 años, ha filmado más de 20 documentales. Sus filmes más recientes cubren temas tabú en los medios oficiales uzbekos, como las terribles experiencias de las mujeres uzbekas cuyos maridos se ganan la vida en el exterior, la vida de rusos étnicos en medio del creciente nacionalismo y la condena oficial del pasado soviético del país.

Fuente: http://entretenimiento.latino.msn.com/cine

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Oscar: Ficción se confunde con la realidad en cinta israelí

11 02 2010

YAFA, Israel (AP) — Hay una buena razón por la que la cinta israelí postulada al Oscar a la mejor película extranjera, sobre la vida de árabes y judíos en un barrio pobre de este puerto del Mediterráneo, tiene un sabor tan auténtico: está protagonizada por actores aficionados cuyas vidas reales son casi un calco de las vidas que interpretan.

En esta fotografía del 7 de febrero del 2010, la actriz árabe israelí Nisreen Siksik escucha a un hombre en la calle en Ajami, un vecindario judío-árabe en Yafa, Israel. Siksik asumió su papel en la película israelí postulada a un Oscar "Ajami" consciente de las similitudes entre su vida real y la de su personaje. (AP Foto/Ariel Schalit)

AP Foto/Ariel Schalit

En esta fotografía del 7 de febrero del 2010, la actriz árabe israelí Nisreen Siksik escucha a un hombre en la calle en Ajami, un vecindario judío-árabe en Yafa, Israel. Siksik asumió su papel en la película israelí postulada a un Oscar “Ajami” consciente de las similitudes entre su vida real y la de su personaje. (AP Foto/Ariel Schalit)

En esta fotografía del 7 de febrero del 2010 se ve una calle en Ajami, un vecindario judío-árabe en Yafa, Israel. Una película israelí postulada a un Oscar incluye mucho mas árabe que hebreo y las vidas reales de sus actores amateur guardan inquietantes similitudes con las de sus personajes. (AP Foto/Ariel Schalit)

AP Foto/Ariel Schalit

En esta fotografía del 7 de febrero del 2010 se ve una calle en Ajami, un vecindario judío-árabe en Yafa, Israel. Una película israelí postulada a un Oscar incluye mucho mas árabe que hebreo y las vidas reales de sus actores amateur guardan inquietantes similitudes con las de sus personajes. (AP Foto/Ariel Schalit)

Una actriz cuyo marido fue asesinado por una pandilla personifica a una mujer cuyo hijo muere del mismo modo. Un policía es interpretado por un ex policía israelí en la vida real.

Y la semana pasada, dos hermanos de uno de los directores de la cinta fueron arrestados por una riña con policías que fue idéntica a una escena de la película “Ajami”.

La realidad que presenta la cinta es más grande incluso que la de “Slumdog Millionaire” (¿Quién quiere ser millonario?), que se llevó el Oscar a la mejor película el año pasado y que incluye entre sus protagonistas a dos niños de un barrio de emergencia de la India.

Los directores –Yaron Shani, judío, y Scandar Copti, árabe– filmaron “Ajami” en un barrio humilde del mismo nombre en Yafa. Muchos de los actores residen allí y varios de ellos son amateurs. El propio Copti es de Ajami.

El arresto de los dos hermanos de Copti, uno de los cuales actuó en la cinta, es un episodio que encajaría perfectamente en la película.

Los residentes dicen que el sábado por la tarde dos adolescentes que estaban enterrando un perro muerto fueron interrogados por la policía, que pensó que estaban escondiendo drogas. Los vecinos, que desconfían de la policía, comenzaron a forcejear con las autoridades.

Tony Copti, de 29 años y quien actuó en la cinta, declaró a la AP que la policía con frecuencia hostiga a los residentes árabes. El y su hermano Jiriass fueron rociados con gas pimienta, esposados y llevados a una comisaría para ser interrogados.

La policía indicó que fueron liberados al poco tiempo y que habían sido detenidos por agredir a los agentes. No dio más detalles.

El incidente se asemeja a otro de la película, en el que un policía intenta arrestar a un traficante de drogas en Ajami y los vecinos intervienen, permitiéndole escapar. En la escena siguiente, policías judíos dicen que los vecinos impidieron el arresto de un delincuente.

“El episodio refleja lo que sucede en la vida real en Yafa”, declaró Tony Copti.

Yafa es un antiguo puerto, fundado en el siglo VIII antes de Cristo, que hoy es parte del área metropolitana de Tel Aviv.

Muchos residentes árabes de Yafa se tuvieron que ir al crearse Israel en 1948. En la actualidad hay unos 14.000 árabes y 40.000 judíos y abundan los sectores pobres, donde hay mucha delincuencia y drogas.

En la película, un joven árabe acepta a regañadientes vender drogas para pagar una deuda. Un policía judío cuyo hermano ha desaparecido tiene roces con los residentes árabes. Un niño palestino de la Margen Occidental trabaja ilegalmente en Israel para pagar las cuentas del hospital de su madre. Un hombre cristiano le prohibe a su hija casarse con la persona que ama, un musulmán.

La cinta costó un millón de dólares y recibió una mención especial en el Festival de Cannes el año pasado.

Para seleccionar los actores, los directores hicieron talleres en los que buscaron personajes para cada papel: uno para encontrar alguien que pudiese pasar por un policía judío, otro para hallar una madre árabe, y varios más.

La idea era que la gente que revive experiencias personales resulta mucho más auténtica que los actores profesionales, indicó Shani.

“Se olvidan de que todo es ficción y se meten en la historia. Le ponen mucho sentimiento”, comentó.

Al menos dos de los policías judíos de la película fueron policías israelíes en la vida real y uno de ellos trabajó en Yafa. Otros actores están relacionados un poco más indirectamente con ese mundo. El joven que trabaja ilegalmente es un israelí de un pueblo árabe próximo a la Margen Occidental, por lo que tiene el acento justo, señaló Shani.

Las similitudes entre la actriz Nisreen Siksik y su personaje son más notables todavía.

Hace casi dos décadas, un amigo de su marido fue asesinado a tiros en Ajami. Los asesinos buscaron luego a su esposo por temor a que declarase en su contra, reveló Siksik.

A lo largo de varios años intentaron matarlo cuatro veces. En una ocasión le hicieron ocho disparos, en otra pusieron una bomba debajo de su auto. En el 2005 le tendieron una emboscada en su negocio, lo balearon y se quedaron para asegurarse de que estaba muerto.

“Fue igual que en la película”, expresó Siksik, quien hoy tiene 45 años y cuatro hijos, y sigue viviendo en Ajami.

Siksik dijo que el miedo con que vivió todos esos años afectó su interpretación, especialmente en una escena en la que su personaje le da una bofetada a su hijo y luego se pone a llorar, porque el chico se va de la casa y se expone a ser descubierto por una pandilla que quiere matarlo.

“Recordé todas esas cosas de mi pasado”, manifestó.

Después de actuar en la película, Siksik, quien trabaja con una compañía teatral de Yafa, intervino en otras dos cintas israelíes, pero dice que no le interesa dedicarse de lleno a la actuación.

Shahir Kabaha, el joven de 25 años que interpreta a su hijo, tiene otras ideas.

La película lo hizo famoso en Kabaha, donde trabaja en la modesta panadería de su padre, y ahora firma autógrafos en la calle. Se registró en una universidad local para estudiar actuación y quiere hacer más películas.

Por ahora, no obstante, sigue trabajando en la panadería.

Fuente: http://entretenimiento.latino.msn.com/cine





“Dawson, Isla 10” compite este domingo por un Goya

11 02 2010

La cinta de Miguel Littin compite en la categoría de Mejor Película de Habla Hispana de los premios, considerados el Oscar español.


Este domingo 14 de febrero, Miguel Littin sabrá si su película “Dawson, Isla 10” se convierte en la Mejor Película de Habla Hispana de la XXIV Ceremonia de los Premios Goya, que se realizará en el Palacio Municipal de Congresos del Campo de las Naciones de Madrid.

Hasta el recinto llegará Miguel Littin y Benjamín Vicuña, protagonista de la cinta que cuenta la historia de una treintena de jerarcas de la Unidad Popular que tras el golpe de Estado de 1973 son trasladados a la isla Dawson, ubicada a 100 kilómetros al sur de Punta Arenas y convertida en centro de detención.

Allí no sólo pierden su identidad, sino que deben soportar las malas condiciones climáticas y las torturas sicológicas; a la vez que surge el compañerismo y las reflexiones de sus propias responsabilidades en el gobierno de Allende.

La cinta basada en el libro homónimo del actual ministro de Obras Públicas, Sergio Bittar, cuenta además con las actuaciones de Cristian de la Fuente, Pablo Krögh y Andrés Skoknic, entre otros, y fue una de las películas más vistas en Chile el año pasado al superar los 100 mil espectadores; junto con ser la seleccionada oficial del gobierno chileno para representar al país en los Goya, considerados el Oscar español.

“Dawson, Isla 10” compite junto a las cintas “Gigante” de Adrián Biniez (Uruguay), “El secreto de sus ojos” de Juan José Campanella (Argentina), y “La teta asustada” de Claudia Llosa (Perú).

Fuente: Plaza Espectáculos